La caída.

 Érase una vez un pueblo caído del mundo, Degollado, en el mismísimo y literal sentido del concepto: para llegar vivito y coleando y no perecer en el intento, resulta imprescindible aceptar el apoyo de cuatro elefantes irresponsables y una tortuga.

La efigie de la tortuga asexuada Gran A’Tuin preside la plaza principal y es un Santuario.

¿Qué tiene ese pueblo de m… que motiva al peregrinaje? Gran A’Tuin es la patrona de solos y solas y le rezan para no quedar a vestir santos.

Pero las relaciones sexuales de Gran A’Tuin son, para los habitantes de Degollado, un dilema existencial más inquietante que la existencia de Dios o la vida interplanetaria.

Millones de plegarias le son dedicadas para que se niegue rotundamente a la posición del misionero: el mundo se caería para siempre.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Ahora o nunca.

La venia.

Inocencia interrumpida.