Equívoco. (Mención)

 García, nostálgico, se puso la peluca rubia. Se miró al espejo y se puso el resto del atuendo: minifalda de cuero negro, medias, portaligas y stilettos de charol. Se contempló adorándose, y con la enceradora en la mano, empezó a contonearse.

Fue entonces que la madre abrió la puerta del dormitorio. Al ver a su retoño hecho una flor de loca, se persignó y rezó tres avemarías. Ahora entendía todo; el “nene” nunca le había presentado una novia.

–¡Decime que no es lo que estoy pensando! –gritó histérica la vieja, que estaba más lúcida que Mirtha Legrand. –Pero má, yo me voy a la noche de la nostalgia, estoy disfrazado de Freddy Mercury.

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