Ansiedad. (Mención)

 Urge que aparezca. Ya no sabe qué hacer, buscó en todas partes.

Quizá debió haber interpretado algún tipo de señal y no lo hizo, el tic tac de la consciencia suena apabullante.

No quiere hacer la llamada, se resiste a creer que no aparezca. El tiempo es oro y cada segundo cuenta.

Se desespera. Mira el reloj. Esto no puede estar pasando. “Va a aparecer”, se repite como un mantra, una y otra vez.

Le tiembla el cuerpo. Siente que está a punto de estallar.

Y, como si Dios se apersonara para atender su ruego, aparece Afrodita666 en la puerta del boliche. “Y bueno, será un rapidito”, piensa García, que tomó la pastilla celeste hace ya dos horas.

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