Viral.

Cuando toda la ciudad supo que era yo, las aguas estaban divididas: los unos sostenían que él me lo había hecho y los otros, que yo me lo había hecho. “Nunca imaginé que fueras capaz”, el eco penetraba mi espacio todo. “Mi amor, no significa nada”, le dijo él a su mujer. “¿Viste quién es?”, “No sé qué va a hacer ahora”, decían en los ómnibus, supermercados, confiterías, kioscos. Todos lo sabían. “Dale puta, dame más”, decía él,  pero en un segundo, sólo uno, se vio mi cara y todos me reconocieron. “A ver qué periodismo va a hacer ahora este sorete, se lo tiene merecido” dicen unos, y los otros “Hay que ser muy estúpido para guardar ese video”. No sé qué escribirán en mi epitafio, no importa, acá estoy tranquila. 

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