Prohibido.

No es la primera ni la última contracción, un esfuerzo más que ya se ve la cabecita, dice el doctor y ella puja. Llora la niña, es un varón, dice la partera, no llores. Ya todo acabó y le cierran los párpados a la niña. Los padres adoptivos hacen trámites y él, piensa que después de todo no cuenta una “caricia” en medio de una borrachera. Mejor que ella haya muerto, piensa, así nunca se sabrá, no será la primera ni la última vez. 

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